Acerca de este sitio…
Pasado un año de hibernación obligatoria, El blog de Safer vuelve a la carga bajo un nombre consistente con el objetivo del sitio: entretener a sus lectores, sin exigirles “echar cabeza”. Para ser más preciso: El que piensa, pierde… El sitio fue modificado por mi hijo Nicolás, experto en diseño de páginas web, aplicando sus sugerencias. Casi todos los artículos antiguos seguirán disponibles y podrá accederse a ellos eligiendo la categoría por medio del menú Temas.
Uno de tales temas, oculto en el antiguo blog, es Crucigramas. Me encantan estos acertijos, pero no sólo
resolverlos sino también diseñarlos. Hace muchos años, el Círculo de Lectores – Intermedio Editores publicó un libro del cual soy autor: Crucigramas para crucigramistas (ya fuera del mercado), que incluye ayudas y pistas que permiten dar con las soluciones antes de claudicar. Los masoquistas tienen ahora un nuevo motivo para rasgarse las vestiduras, intentando resolver los 51 crucigramas que conforman dicho libro (uno de ellos de efemérides), y un nuevo grupo que alguna vez concebí como un segundo volumen. El tema Crucigramas es el único que contradice lo afirmado arriba, porque obliga a consultar enciclopedia y a sufrir desgaste neuronal… ¡Qué se va a hacer! El sitio no es perfecto…
Aquellos que entran por primera vez a este lugar, podrán enterarse de quién es el “desocupado” que escribe tanta pendejada, con sólo dar un click sobre mi nombre en la parte inferior, debajo de AUTOR. Nada ha cambiado en mí, salvo la reducción de mis canas, pero no porque me esté naciendo cabello sino porque estoy un poquito pelado en la cima, lo cual permite ofrecerme tácitamente como referencia para ubicar otro objetivo: “allá, cerca de ese medio-calvito”.
Claro está que si hay dudas en la señalización (porque es probable que no vean de frente el abandono del pelo), sigue siendo posible acudir a mis otras características: “allá, cerca de ese gafufo, que tiene cara de escopeta”… Con esta precisión, no hay pierde… Y no me preocupa; me alegra servir para algo bueno en esta vida, así sea como mojón…
Agradezco a Nicolás su permanente colaboración en el mantenimiento del sitio y a Andrés Neira Vanegas el aporte de las caricaturas (comenzando con la que muestra una versión súper mejorada de mí, la de Nicolás con su inseparable gato, y su autorretrato, abajo),
las cuales, por fortuna, se distinguen fácilmente de mis desastres gráficos «gracias a su firma».
Espero que se relajen y disfruten; al fin y al cabo, todo esto es gratis… Y si lo que leen los obliga a sonreír, puedo dar por sentado que el renacimiento del sitio ha valido la pena…
Santiago Ferreira