Invictus
Aunque ha finalizado el régimen del apartheid en Suráfrica, el odio de la mayoría negra hacia la minoría blanca se mantiene intacto. No es para menos, después de siglos de discriminación y racismo, de alguna manera oficializados durante los últimos 50 años por los blancos en el poder.
Nelson Mandela (Morgan Freeman) asume la presidencia en 1994, tras permanecer en prisión durante 27 años por su activismo político. Invictus es el nombre de un poema de William Ernest Henley, que le sirvió de inspiración durante su estancia en la cárcel.
Teniendo como meta unir a su pueblo, a Mandela se le ocurre la idea de utilizar el rugby como medio para lograrlo, aprovechando que Suráfrica es sede del Campeonato Mundial en 1995 y que no fue invitada a participar en los campeonatos anteriores por culpa del apartheid. Tarea difícil, porque la mayoría negra asocia este deporte con los blancos opresores, por lo cual el rugby poco les interesa, salvo cuando le hacen barra a cualquier rival de los Springboks, nombre del equipo de rubgy surafricano.
Mandela defiende el grupo a capa y espada, pero espera que los jugadores, liderados por su capitán François Pienaar (Matt Damon), lleven el rugby a las comunidades negras como parte de los entrenamientos para el campeonato, con el fin de despertar el apoyo de todos los surafricanos, a pesar de la reticencia de los negros radicales.
Después de un intenso período de preparación, el campeonato comienza y los Springboks tienen que superar muchos obstáculos, uno de los cuales es enfrentar a los All Blacks, de Nueva Zelanda, el equipo más poderoso en el momento, que cuenta con el gran anotador Jonah Lomu, de casi dos metros de altura, muy fuerte y sumamente veloz.
Cada partido es una gran motivación para que negros y blancos comprueben que no es descabellado mantenerse unidos…
Duración: poco más de dos horas.
Mi calificación: 4 estrellas.
(Santiago Ferreira)