Asiento equivocado
Una pastusa toma el avión a Bogotá con un tiquete en clase económica. Cuando sube al avión se encuentra con los asientos de primera clase, y viendo que estos son mucho más cómodos, decide sentarse en uno de ellos. La azafata revisa su boleto y le dice a la pastusa que su asiento es de clase económica. La pastusa responde:
— Voy a sentarme aquí hasta llegar a Bogotá, ¡y nadie me mueve!
Frustrada, la azafata va a la cabina e informa el problema. El copiloto va y habla con la pastusa, pero ella responde:
— Voy a sentarme aquí hasta llegar a Bogotá, ¡y no se diga más!
El copiloto no quiere causar problemas y vuelve a la cabina. El capitán dice que su esposa es pastusa y que él puede hacerse cargo del problema. Así que va donde la pastusa y le susurra algo al oído. Ella se levanta inmediatamente y le dice:
— Muchísimas gracias. Siquiera me avisó a tiempo…
Abraza al capitán y se va a su asiento en clase económica. Asombrados, el copiloto y la azafata le preguntan al capitán:
— ¿Qué le dijo a la pastusa?
El capitán responde:
— Que esos asientos no van para Bogotá…