Llamada desde el infierno

Se encuentran Maduro, Putin y Cameron en el infierno. Putin le dijo a Cameron que había visto un teléfono en la entrada y que iba a hablar con el diablo para que le permitiera utilizarlo.

Rápidamente fue y le pidió hacer una llamada a Rusia para saber cómo había quedado el país después de su partida. El diablo le concedió la llamada y Putin habló por 2 minutos. Después de colgar, el diablo le pasó una cuenta por 100 millones de rublos.

Al enterarse de esto, Cameron quiso hacer lo mismo y habló con Inglaterra por 4 minutos, después de lo cual el diablo le pasó una cuenta por 2 millones de libras.

Maduro también sintió ganas de llamar y se comunicó con Venezuela para saber cómo andaba la revolución bolivariana. Habló durante 5 horas. Cuando colgó, el diablo le dijo que eran 3 bolívares. Maduro se quedó atónito, pues había visto el costo de las llamadas de sus colegas y le preguntó por qué era tan barato llamar a Venezuela. El diablo respondió: «De infierno a infierno es llamada local».