Los infiernos

Lo malo atraviesa cualquier barrera...

(S. Ferreira)

Un hombre muere y va al infierno. Allí se encuentra con que hay un infierno para cada país, y el primero que observa es el alemán. Pregunta:

— Disculpe, ¿qué hacen acá?

— Cada día te ponen en la parrilla eléctrica por una hora, luego te acuestan en una cama llena de clavos por otra hora, y el resto del día viene un diablo alemán y te da latigazos…

Al hombre no le gustó ni un poquito y se fue a ver en que consistían los otros infiernos, encontrando con que en todos se realizaba el mismo procedimiento con cada condenado. Sin embargo, ve que en el infierno colombiano hay una fila llena de gente esperando entrar. Intrigado, pregunta al último de la fila:

— Disculpe, ¿qué hacen acá?

— Cada día te ponen en la parrilla eléctrica por una hora, luego te acuestan en una cama llena de clavos por otra hora, y el resto del día viene un diablo colombiano y te da latigazos…

— ¡Pero es exactamente igual que en los otros infiernos! ¿Por que aquí hay tanta gente esperando entrar?

— Porque la parrilla está descompuesta, no hay electricidad, se robaron los clavos de la cama y el diablo colombiano viene, marca tarjeta, revisa los correos electrónicos y se va…